Contaminación y problemas de salud
La calidad del aire interior que respiran los usuarios es una cuestión que reviste gran importancia en nuestras sociedades actuales. Los establecimientos abiertos al público, como las residencias de ancianos, los centros sanitarios y los centros escolares que acogen a niños, son los más vulnerables, y por eso en los últimos años se ha producido un endurecimiento de las normas vigentes, establecidas por los gobiernos para las administraciones públicas y los arrendadores públicos y privados (en particular, el decreto gubernamental n.º 2012-14 ).
El Ministerio de Transición Ecológica y Solidaria señala, además, que los franceses pasan más del 80 % de su tiempo en espacios públicos cerrados, en los que el aire no siempre es de buena calidad y puede suponer un peligro potencial para nuestra salud.
Entre los factores contaminantes que pueden estar presentes tanto en el interior como en el exterior del edificio se encuentran los productos de limpieza y mantenimiento, las emisiones de dióxido de carbono (CO₂), diversas partículas (compuestos volátiles, etc.) y el exceso de humedad…
Las consecuencias para nuestra salud no deben tomarse a la ligera: dolores de cabeza, alergias, dificultades para respirar, problemas de concentración… sin contar el coste económico asociado, estimado en 19 000 millones de euros al año en Francia.
Pero entonces, ¿cómo garantizar un edificio para el usuario? ¿Qué plan de acción se debe adoptar para garantizar una buena supervisión y medidas eficaces de purificación del aire?
Vigilancia: proteger el entorno de los grupos vulnerables
Es realmente necesario establecer un sistema de control de las partículas y los gases presentes en el ambiente, así como del nivel de humedad. Este control pasa por una medición continua de la calidad del aire en los establecimientos en cuestión.
La instalación de sensores conectados específicos, conectados a un sistema de visualización y análisis de alto rendimiento, permite realizar un seguimiento en tiempo real de las cantidades de gases y partículas presentes en el aire.
A principios de febrero, Enless anunció el lanzamiento de su transmisor de CO₂, temperatura y humedad ambiental, diseñado para mejorar el confort de los usuarios en los establecimientos abiertos al público.
Este transmisor podía comunicarse mediante el protocolo Sigfox, tal y como se muestra en el siguiente esquema, o bien en modo privado sin operador Wireless M-Bus en la frecuencia de 169 MHz.
Se espera que salgan al mercado nuevos productos a finales de año, entre ellos el transmisor de COV, que permitirá controlar la contaminación atmosférica mediante la medición de las partículas presentes en el ambiente.
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