No hace falta recordar que la COVID-19 es un virus muy contagioso que se transmite por el aire a corta distancia. En este contexto, ¿qué se debe hacer para reducir el riesgo de contagio en un espacio cerrado, como su lugar de trabajo?
Aquí encontrará las diferentes medidas de precaución que deben adoptarse en las oficinas durante esta crisis sanitaria.
Organización en las oficinas
El espacio bastante reducido de las oficinas en una empresa o en un lugar de trabajo no favorece el cumplimiento a largo plazo de las medidas de protección impuestas. Una nueva distribución del espacio de trabajo en las empresas es una forma eficaz de adaptarse a la crisis sanitaria. De hecho, la distribución tipo «open space» se ha adaptado y puesto en práctica para reducir, aunque sea mínimamente, los riesgos de contagio.
Esta nueva medida permitirá ganar en eficiencia sin dejar de protegernos (mascarillas, gel). Además, va de la mano del teletrabajo. El espacio abierto facilita la circulación del aire y evita la propagación de los virus. Todo ello, sin dejar de respetar el entorno de trabajo y el distanciamiento social.
Los riesgos
El espacio abierto, a pesar de la circulación de aire que ofrece, sigue presentando riesgos relacionados con la COVID-19. La principal ventaja de la nueva distribución de las oficinas es la eliminación de las mamparas para crear un ambiente mucho más abierto. Sin embargo, ahí radica el riesgo de propagación del virus, ya que las mamparas también limitan la propagación de los gérmenes. De hecho, la eliminación de las mamparas deja expuestos los equipos de oficina, a los clientes y al mobiliario.
Por otra parte, la tendencia a abrir el espacio de oficinas haría que cualquier trabajador se mostrara reacio a desplazarse, incluso aunque se exija su presencia. Por ello, se recomiendan algunas soluciones. Se trata principalmente de adoptar las medidas de seguridad personales adecuadas o de centrarse en la supervisión del espacio de trabajo.
Adoptar los hábitos adecuados
Es fundamental no bajar la guardia y aplicar siempre las medidas de prevención. En los lugares donde no se puede usar mascarilla, la mejor protección consiste en respetar la distancia de dos metros entre cada empleado. Los distintos materiales didácticos también deben limpiarse con regularidad, al igual que los puños o los ordenadores de sobremesa.
Para no verse sorprendido por la COVID-19 o evitar cualquier complicación administrativa, se recomienda hacerse pruebas de detección con regularidad. Insistir a los compañeros para que estén al día con las vacunas también contribuye a reducir el riesgo de infección.
Solución de monitorización/supervisión
La monitorización de la calidad del aire también es fundamental para la gestión de la pandemia de COVID-19. La medición de la calidad del aire puede realizarse mediante sensores inalámbricos autónomos colocados en cada estancia de riesgo. Los sensores de CO₂/COV/temperatura/humedad LoRa(WAN) que ofrece Enless permiten garantizar la seguridad de los lugares de trabajo de dos maneras distintas. La primera es recibir una alerta en caso de que se supere el umbral de PPM y de que la calidad del aire sea deficiente. De este modo, se podrán tomar medidas de ventilación manuales (apertura de ventanas). Los sensores de calidad del aire de Enless también permiten transmitir la información sobre la calidad del aire a las herramientas de gestión técnica del edificio modo que se pueda controlar automáticamente la apertura y el cierre de las válvulas de ventilación.
Para más información: nuestras soluciones de monitorización
Todas estas recomendaciones pueden ponerse en práctica para reducir al máximo el riesgo de propagación de la COVID-19 en el ámbito laboral.